Cómo se hace: RECOMENDADOS
¡Buenas! En esta serie comparto experiencia del día a día sobre cosas sencillas y poco valoradas con las que tropiezan responsables de producto y propietarios. Unos se atascan con la lógica; otros pelean con la retención y la experiencia de usuario.
Hoy: la lógica de la función «Recomendados». Gratis.
Como siempre: COPIADME Y LISTO. La lógica, los casos límite y la arquitectura ya están pensados.

¿Qué es esto?
Una función que muestra al usuario un producto, contenido o servicio propuesto específicamente para él.
¿Para qué? En una tienda online o una plataforma de contenidos es una mecánica básica.
Hablamos de retención y TTV: el tiempo hasta obtener valor. Ayudas a encontrar antes algo útil, das motivos para quedarse y, en una tienda, puedes aumentar el importe del carrito.
La clave: parecido no es lo mismo que complementario
Aquí es donde suele torcerse la cosa. Pensemos en una tienda:
La regla: piensa en la necesidad actual del usuario, no solo en el parecido entre los productos.
Ejemplo: un libro sobre una madre soltera de treinta y tantos. Si al lector le interesa ese tema, puede encajar después un libro sobre montar un negocio desde casa o sobre apoyo psicológico. La etiqueta «ficción», por sí sola, explica bastante poco. ¿Se ve la lógica?
Implementación y UX: la regla de la misión secundaria
1. Dónde colocarlo. Los recomendados son una misión secundaria. No los plantes en medio del recorrido principal. Muéstralos cuando la acción objetivo esté casi terminada o ya se haya completado: en el carrito o después de comprar, por ejemplo. Cuida las métricas principales.
2. Interfaz. No te compliques. Las mismas tarjetas de producto, otro título de sección y un carrusel. Que se pueda elegir el complemento sin salir de la página.
3. Código y base de datos. Menos código innecesario significa menos sitios donde romper algo.
Lo que suele quedarse por el camino
Hoy puedes montar un SaaS en un fin de semana. Pero las pruebas, la UX y hablar con usuarios de verdad siguen quedándose, curiosamente, «para después».
Detrás de esta lógica hay más de ocho años de experiencia.
Puedes copiarla y listo. O pedirme ayuda. Llevo tiempo haciendo esto.


